El otro día entre toda la montaña de malas noticias económicas, hubo una que me dejo especialmente consternado, según la cual el número de personas que han perdido su vivienda y esto no ha bastado para saldar su deuda con el banco, alcanza ya las 300.000 personas.
Estas personas, a pesar de haber perdido su vivienda tendrán que seguir haciendo frente a una hipoteca y sus intereses. Imagino que los bancos seguramente los bancos por vía ejecutiva, se cobrarán mensualmente todo lo que exceda del sueldo base. Lo que sin duda provocará que estos deudores, tengan que vivir forzosamente con -digamos- 900€ mensuales y no puedan permitirse muchos lujos. Pienso que si quieren vivir con mayor holgura, esta gente se verá abocada a buscarse chanchullos (o bien trabajar a jornada completa) en la economía sumergida y que además difícilmente podrán acceder a una vivienda en propiedad, ni a nada que requiera financiación, sin antes haber saldado su deuda.
Resumiendo, mucho me temo, que en España hemos creado una nueva clase social, que me ha dado por denominar esclavos de 900 euros. ¡Y ya son 300.000 personas!

